Información de contacto
Info@escuelaingles.com
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¡Hola! Si has llegado hasta aquí, es probable que estés en un punto de tu viaje con el inglés donde te sientes un poco perdido, o incluso frustrado. Quizás has intentado aprender inglés solo, con aplicaciones o recursos gratuitos, y has sentido que no avanzas, o que los errores se repiten sin saber cómo corregirlos. No te preocupes, no estás solo.
La tentación del autoaprendizaje es fuerte por su flexibilidad, pero muchos principiantes han tenido experiencias de frustración al intentar aprender solos. Hoy, vamos a explorar juntos dos caminos principales: el autoaprendizaje y el estudio con un profesor. Nuestra misión es ayudarte a entender cuál se alinea mejor con tus necesidades y estilo para que puedas avanzar con confianza.
Aprender inglés de forma autodidacta suena muy bien, ¿verdad? La idea de manejar tus propios horarios, elegir tus materiales y aprender a tu ritmo es muy atractiva. Y sí, tiene sus puntos fuertes, especialmente si eres una persona con mucha disciplina y que sabe cómo buscar y organizar información.
Si decides ir por el camino del autoaprendizaje, verás que hay varios beneficios que te llaman la atención:
Sin embargo, como un buen docente te diría, cada camino tiene sus desafíos, y en el autoaprendizaje, para un principiante, estos pueden ser importantes.
Para quienes están comenzando y se sienten frustrados, el autoaprendizaje puede convertirse en una carrera de obstáculos.
Imagina que quieres ir de Bogotá a Cartagena, pero no tienes mapa ni GPS. Así se siente aprender inglés solo sin una guía. Hay tanta información en internet que es fácil sentirse abrumado y no saber por dónde empezar, qué es lo más importante o cuál es el siguiente paso lógico. ¿Primero los verbos? ¿O el vocabulario? ¿Y las frases básicas? Sin un plan paso a paso, es muy fácil perderse y desmotivarse.
Cuando hablamos de aprender un idioma, cometer errores es natural y necesario. Pero si aprendes solo, ¿quién te corrige la pronunciación? ¿Quién te dice si esa frase que armaste tiene sentido o suena forzada? Los errores que no se corrigen a tiempo pueden volverse hábitos difíciles de quitar. Esto genera mucha inseguridad y, sí, también mucha frustración.
Uno de los mayores retos de aprender inglés solo es mantener la motivación. No tienes a nadie que te anime, que te recuerde tus progresos o que te dé un empujón cuando sientes que no puedes más. Es muy fácil dejarlo para “mañana” y, sin darte cuenta, abandonas el objetivo.
Hablar inglés es clave, pero ¿con quién practicas si estás solo? Las apps son geniales, pero no reemplazan la interacción con una persona real. La falta de práctica conversacional hace que muchos principiantes se sientan incapaces de usar lo que aprenden, incluso si entienden la teoría.
Ahora, cambiemos de perspectiva. ¿Qué pasa cuando eliges tener a alguien que te acompañe en este viaje? En contraste, se detallará el aprendizaje con un profesor, resaltando cómo esto reduce la frustración y aumenta la confianza. Un buen profesor es más que solo alguien que sabe inglés; es un guía, un mentor y, a menudo, un gran motivador.
El acompañamiento de un profesor puede ser el ingrediente secreto para que los principiantes pasen de la frustración al progreso.
Con un profesor, recibes un plan de estudio claro y organizado. Es como tener ese mapa y GPS para ir de Bogotá a Cartagena. Sabes exactamente qué vas a aprender hoy, qué sigue después y cómo se conecta todo. Esto te da tranquilidad y la seguridad de que estás avanzando de forma lógica y efectiva. No hay conjeturas, solo un camino bien trazado.
¡Imagina poder preguntar “Profe, ¿estoy diciendo esto bien?” y recibir una respuesta inmediata y útil! Un profesor te corrige la pronunciación, la gramática y el uso del vocabulario en el momento. Te explica por qué te equivocaste y cómo mejorarlo, sin juzgar. Esto es crucial para fijar bien los conocimientos y construir una base sólida sin arrastrar errores.
¿Tienes una pregunta sobre un tema de gramática que no entiendes? ¿No sabes cuándo usar “make” o “do”? Con un profesor, puedes resolver esas dudas al instante. No tienes que pasarte horas buscando en internet ni quedarte con la incertidumbre. Esto acelera tu aprendizaje y evita que te quedes estancado.
Una de las mayores ventajas es tener un espacio seguro para practicar la conversación. Un profesor te guía en diálogos, te propone situaciones reales y te ayuda a expresarte, incluso si al principio solo puedes decir unas pocas palabras. Esta práctica constante con alguien que te escucha y te corrige es fundamental para ganar fluidez y confianza para hablar inglés.
Aprender un idioma tiene sus altibajos. Habrá días en que te sientas un genio y otros en que quieras tirar la toalla. Un profesor no solo te enseña inglés, sino que también te entiende, te motiva y celebra tus pequeños logros. Te ayuda a manejar la frustración, te anima a seguir adelante y te recuerda lo lejos que has llegado. Esta sensación de apoyo es invaluable para un principiante.
¡Ahora, vamos a practicar un poco con este autodiagnóstico! Para ayudarte a decidir qué método se alinea mejor con tus necesidades de apoyo y seguridad, responde estas preguntas honestamente. Recuerda, no hay respuestas correctas o incorrectas, solo lo que es mejor para ti.
Resultados de tu autodiagnóstico:
Para que veas más claro, aquí te presento ejemplos sencillos de escenarios donde un método es más efectivo que otro.
No importa qué camino elijas, lo importante es que sigas adelante y encuentres la forma que te funcione mejor.
Hemos recorrido juntos las ventajas y desafíos de aprender inglés solo o con un profesor. Ambos métodos tienen su lugar, y lo más importante es que tú te sientas cómodo y seguro con tu elección. Para los principiantes que se han sentido frustrados, el acompañamiento de un profesor ofrece una estructura, corrección y apoyo emocional que pueden ser la diferencia entre rendirse o alcanzar tus metas.
Recuerda, la clave es encontrar el apoyo que minimice la frustración y maximice el progreso. No te preocupes si necesitas una mano extra; ¡estamos aquí para ayudarte a avanzar paso a paso!
Sí, es posible empezar, pero puede ser un camino más largo y con mayores desafíos de estructura, corrección y motivación. Requiere mucha autodisciplina y proactividad para buscar recursos y práctica.
Es ideal tener un profesor si eres principiante, te frustras fácilmente, necesitas estructura, corrección personalizada de errores (gramática y pronunciación), práctica oral guiada y motivación constante.
El autoaprendizaje es para ti si eres muy disciplinado, te organizas bien, no te frustras con facilidad al cometer errores, y puedes buscar activamente recursos y compañeros para practicar la conversación.
Absolutamente. Un profesor ofrece un plan de estudio claro, corrige tus errores con paciencia, resuelve tus dudas y te brinda ese apoyo emocional y motivación que son cruciales para superar la frustración y mantenerte en el camino.
No hay un método “rápido” garantizado. La velocidad depende de tu dedicación, constancia y del método que mejor se adapte a tu estilo de aprendizaje. Sin embargo, un profesor suele optimizar el tiempo al ofrecer una guía estructurada y corrección constante.