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¿Te gustaría aprender inglés con tus hijos de una forma divertida y sin presiones? ¡Estás en el lugar correcto! Muchos padres desean apoyar a sus pequeños o incluso empezar a aprender junto a ellos, pero a menudo no saben por dónde comenzar o temen que sea demasiado complicado.
Este artículo está diseñado para padres que buscan ideas claras y sencillas para aprender o reforzar el inglés con sus hijos en casa. Abordaremos la necesidad de material práctico, fomentando un ambiente lúdico y sin presiones.
Olvídate de la frustración y prepárate para disfrutar cada pequeño avance. Aquí encontrarás una guía práctica de actividades de inglés para padres e hijos en casa, promoviendo un aprendizaje divertido y sin estrés para toda la familia.
Aprender inglés en casa no es solo una oportunidad para que tus hijos adquieran nuevas habilidades, sino también para que tú te sumes a esta experiencia. Verás cómo, paso a paso, ambos se benefician.
Cuando los niños se exponen al inglés desde pequeños, desarrollan una mayor facilidad para los idiomas. Mejora su desarrollo cognitivo, su capacidad de resolución de problemas y su creatividad. Además, al aprender contigo, sienten un apoyo incondicional que refuerza su seguridad.
Para ti, es una excelente oportunidad para refrescar esos conocimientos de inglés que quizás tenías un poco olvidados, o incluso para aprender desde cero junto a tus hijos. Fortalecerán su vínculo familiar a través de una actividad compartida y, lo más importante, sentirás que “sí puedes” avanzar en un idioma. No te preocupes por tu nivel, lo que importa es el deseo de compartir y aprender.
La clave para que el aprendizaje sea efectivo y duradero, tanto para niños como para adultos, es que sea divertido y libre de estrés. Cuando el inglés se presenta como un juego, una aventura, y no como una obligación, la motivación surge naturalmente. No hay lugar para la crítica dura, solo para la exploración y la celebración de cada intento.
En este camino, la repetición juega un papel fundamental. Las canciones, los cuentos y los juegos repetitivos ayudan a consolidar el vocabulario y las estructuras. Con ejemplos claros y sencillos, verás cómo tus hijos (y tú) asimilan el idioma de forma intuitiva, como aprendieron su lengua materna.
Antes de sumergirnos en las actividades, hagamos una pequeña preparación para que todo fluya con calma. Recuerda, la tranquilidad es nuestro sello.
No necesitas dedicar horas al inglés. Con sesiones de 10 a 15 minutos al día, varias veces a la semana, puedes lograr mucho. La constancia es más valiosa que la duración. Piensen en el inglés como parte de sus momentos especiales juntos, como un mini-juego antes de la cena o una canción antes de dormir.
Olvídate de comprar materiales costosos. Este artículo presentará 7 actividades fáciles de implementar en casa. Usaremos cosas tan simples como post-its, juguetes, libros ilustrados, o incluso solo tu voz y tu imaginación. La creatividad es nuestra mejor herramienta.
Tu actitud es contagiosa. Si muestras entusiasmo y paciencia, tus hijos lo sentirán y se unirán con alegría. No te presiones ni presiones a tus hijos. El objetivo es disfrutar del proceso, celebrar cada pequeño avance y construir un recuerdo bonito alrededor del aprendizaje. ¡Vamos a practicar juntos!
Cada actividad incluirá una breve descripción, los materiales necesarios (mínimos y cotidianos), las frases en inglés clave a utilizar (con su traducción) y ejemplos de cómo ejecutarlas. Se incluirán mini-juegos de rol y preguntas para la reflexión.
Descripción: Esta actividad es perfecta para empezar a asociar palabras en inglés con objetos del día a día.
Materiales: Post-its, marcadores.
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Vamos a dar un recorrido por la cocina. Podemos pegar un post-it con la palabra “kitchen” en la puerta. Luego, dentro, señalamos el horno y decimos: “It’s an oven.” Luego pegamos un post-it con “oven”. Podemos preguntar: “What’s this?” al señalar el refrigerador, esperando que el niño (o tú) diga “It’s a fridge.”
Mini-juego de rol: “Simon Says” (Simón Dice) con objetos de la casa.
Descripción: Las canciones son una herramienta poderosa para aprender ritmo, pronunciación y vocabulario de forma natural.
Materiales: Celular o computadora con acceso a YouTube.
Frases clave a utilizar (con canciones populares):
Ejemplo: Busquemos en YouTube “Head, Shoulders, Knees and Toes song”. Primero, solo escuchen. Luego, intenten cantar y hacer los movimientos juntos. No te preocupes si no lo hacen perfecto al principio; el objetivo es disfrutar y repetir.
Reflexión: Después de cantar, podemos preguntar: “¿Qué palabras nuevas aprendimos con esta canción?” o “¿Cuál parte te gustó más?”.
Descripción: Integrar el inglés en las acciones diarias ayuda a los niños a entender su uso práctico y real.
Materiales: Ninguno, ¡solo la disposición y la creatividad!
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Al levantarse por la mañana, puedes decir “Good morning! Time to wake up!” y animar a tu hijo a responder. Durante el desayuno: “Let’s eat breakfast. What do you want? Milk or juice?” Siempre traduciendo si es necesario.
Mini-reto: Intenten usar una frase nueva en inglés cada día durante una rutina específica. Por ejemplo, siempre que se laven las manos, digan “Wash your hands!”.
Descripción: Los libros ilustrados en inglés son fantásticos para desarrollar la comprensión auditiva y visual, además de introducir nuevo vocabulario.
Materiales: Libros infantiles en inglés con muchas ilustraciones (pueden ser de la biblioteca o versiones online gratuitas).
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Elige un cuento corto con imágenes claras. Primero, miran las ilustraciones y adivinan de qué trata. Luego, lee el cuento lentamente, señalando las imágenes. Puedes parar y preguntar “¿Who is this?” al ver un personaje o “¿What color is it?” al ver un objeto.
Práctica: Pide a tu hijo que repita las palabras o frases que ya reconozca, como el nombre de un animal o un color.
Descripción: Las flashcards (tarjetas didácticas) son versátiles y permiten crear muchos juegos para practicar vocabulario.
Materiales: Flashcards (puedes comprarlas o hacerlas tú mismo con cartulina y dibujos/recortes), tijeras.
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Hagan un juego de memoria. Coloquen varias flashcards boca abajo. Por turnos, levanten dos tarjetas. Si la imagen y la palabra (o dos imágenes iguales) coinciden, se las quedan. Si no, las vuelven a poner en su lugar, intentando recordar dónde estaban.
Ejercicio de auto-corrección: Cuando levanten una tarjeta, pueden decir la palabra en inglés. Si no la recuerdan, la voltean para ver la respuesta. ¡Así aprendemos sin estrés!
Descripción: Simular situaciones cotidianas ayuda a practicar frases completas y a ganar confianza para hablar.
Materiales: Juguetes, disfraces sencillos (un sombrero, un delantal), o simplemente la imaginación.
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Juguemos a la tienda. Uno es el vendedor y el otro es el cliente. El cliente dice: “Hello! Can I have an apple, please?” (¡Hola! ¿Puedo tener una manzana, por favor?). El vendedor responde: “Here you are! That’s one dollar.” (¡Aquí tienes! Es un dólar.). Luego, intercambian roles.
Mini-reto: Inventar un diálogo corto para una situación que les guste, como ir al parque o visitar a un amigo.
Descripción: Las actividades artísticas son una forma maravillosa de integrar el inglés con la creatividad y el juego sensorial.
Materiales: Papel, lápices de colores, crayones, plastilina, pegamento, tijeras.
Frases clave a utilizar:
Ejemplo: Podemos empezar un dibujo simple. Tú dices: “Draw a big house.” (Dibuja una casa grande). Cuando esté dibujada, “Color the roof red.” (Colorea el techo de rojo). Durante el proceso, nombran los colores y las formas. También pueden hacer figuras con plastilina y describirlas en inglés.
Repaso: Al final de la actividad, nombren todos los objetos y colores que usaron en su creación. Por ejemplo, “This is a yellow sun, and this is a green tree.” (Este es un sol amarillo, y este es un árbol verde.)
Aprender es un viaje, no una carrera. Aquí te comparto algunos consejos para que el camino sea siempre agradable.
Habrá días en que los niños estén más receptivos que otros. Está bien. No fuerces la situación. Si un día no quieren, intenten otro. Lo importante es que asocien el inglés con algo positivo.
Cada “hello” que digan, cada color que nombren, es un gran logro. Felicítalos con entusiasmo. Un simple “¡Very good!” o “¡Excellent!” puede hacer una gran diferencia en su confianza.
El objetivo principal no es la fluidez inmediata, sino el disfrute compartido y la exposición al idioma. La perfección vendrá con la práctica constante y relajada.
Cuando aprendes con tus hijos, no solo les enseñas inglés, sino también el valor de la curiosidad, la perseverancia y la alegría de descubrir cosas nuevas juntos. Disfruta cada momento de esta hermosa aventura bilingüe.
Hemos explorado muchas formas divertidas y sencillas de integrar el inglés en la vida cotidiana de tu familia. Desde etiquetar objetos en casa hasta cantar y contar cuentos, cada pequeña actividad suma a la experiencia. Recuerda que la constancia, la paciencia y, sobre todo, el disfrute son los ingredientes secretos para que esta aventura sea un éxito.
No te preocupes si no sabes “todo el inglés”. Lo importante es empezar, paso a paso, y construir un ambiente donde aprender sea un juego. Te invitamos a seguir explorando recursos y a disfrutar de este hermoso camino del inglés en familia. ¡El mundo bilingüe los espera!
Se puede empezar desde edades muy tempranas, incluso bebés, exponiéndolos al idioma de forma lúdica y natural a través de canciones, cuentos y juegos. No hay una edad “correcta”, solo el momento en que la curiosidad surge.
¡No te preocupes! Tu entusiasmo y dedicación son lo más importante. Aprenderás junto a tus hijos, y muchas actividades sencillas no requieren un nivel avanzado. Lo importante es la disposición a intentar y practicar.
Lo ideal son sesiones cortas y frecuentes, de 10 a 15 minutos para los más pequeños, y un poco más para los mayores. La constancia es más importante que la duración, para mantener el interés y evitar la saturación.
Mantén las actividades divertidas, variadas y siempre como un juego. Celebra sus pequeños avances con alegría, nunca los corrijas de forma dura y permite que el proceso sea siempre sin presión.